A esta cándida esencia humana…

Hace tiempo leí un artículo titulado “La Verdad”[1] de Rosa Montero, una escritora española. De dicho artículo me encanto uno de sus párrafos finales:

“[…] Es maravillosamente cierto que algo he aprendido, aunque sea poco; que ya no aspiro a la grandeza; que mi ambición es el aquí y el ahora, la serenidad, la pequeña vida vivida con los otros. Todo esto, tan sencillo, es bastante difícil de lograr. Es verdad que el mayor placer es la belleza, un paisaje hermoso, una música, un libro; pero también, y sobre todo, es bella cierta gente, tipos que conoces, historias que te cuentan.”

Y bien, hoy decidimos emprender un paseo a cualquier lugar de la capital de Guatemala, una amiga y yo. Cualquier lugar era bueno, lo importante era vivir una experiencia increíble y por sobretodo, que una extranjera como ella conociera algo de mi país. Salimos a la mitad de la mañana, los rayos del sol irradiaban frescos y tranquilos sobre la ciudad. Llegamos al mercado central de la Zona 1, en medio de pláticas, risas, y anécdotas de nuestros países… Bajamos las gradas dirigiéndonos al mercado de artesanías que en el mercado central tiene cabida, no sin antes habernos perdido… También fue una experiencia divertida. Deseaba que mi amiga conociera un poco de nuestros bellos textiles. Pero ¡Oh, Sorpresa! ¡No sabía que Guatemala tuviera tan bellos, magnos, y artesanales textiles, cerámicas y joyería! Terminamos las dos impactadas.

Cientos de combinaciones coloridas, flores y aves bordadas con hilos de muchos tonos, formas y estilos que me son imposibles describir. ¡Imágenes de lugares de Guatemala bordados o tallados en tela, madera o barro! ¡Que talentosa es la gente de mi país! ¡Fue una primavera cromática que giraba en cada pupila de nuestros ojos!

Le veía la cara a mi amiga y yo misma me veía reflejada en sus expresiones faciales… ¡Estaba igual de impresionada y anonadada con tanta belleza a nuestros derredor! Hombres, mujeres y niños nos mostraban sus artículos de una manera solemne… Solo pensaba en esos momentos: ¡Quiero inmortalizar esto en mi alma y que jamás se borré! Y en ese momento también recordé lo que leí de Rosa Montero y cada una de sus palabras tomaron un sentido profundo en mi vida: “[…] mi ambición es el aquí y el ahora, la serenidad, la pequeña vida vivida con los otros.” ¡Cuán cierto es! Mi alma en ese momento se lleno de vitalidad, de color (física y espiritualmente), y ánimos.

Fue una experiencia realmente extraordinaria. ¡Pequeñas grandezas de la vida, ciertamente!

A nuestro regreso, las dos no paramos de hablar de todo lo que vivimos y sentimos en ese lugar. ¡Fue un paraíso de colores y talento!… Sin embargo, aún nos faltaba más…

Al pasar por el Parque Central, vigilado por dos gigantes: La Catedral Metropolitana y el Palacio Nacional de Guatemala. Mi amiga deseaba probar las granizadas, y bueno, nos acercamos a una carretilla que tenía por nombre “Granizadas Champion”. Nos atendió Don Gerardo, un señor sonriente, carismático y con la experiencia de 40 años en el negocio familiar de las Granizadas Champion. ¡En su carretilla tenía fotografías de turistas de Perú, Estados Unidos, España, y ahora Ecuador, que han probado sus granizadas!

Rosa Montero nos lo dice en su artículo:

“[…] Es verdad que el mayor placer es la belleza, un paisaje hermoso, una música, un libro; pero también, y sobre todo, es bella cierta gente, tipos que conoces, historias que te cuentan.”

Don Gerardo fue uno de esos tipos a los que conocimos que nos ilumino el día. Por cierto… Sus granizadas, ¡deliciosísimas!… ¡Nos conto su historia, mientras disfrutábamos de las granizadas de fresa, cereza y chocolate! Inició el negocio familiar en 1973 y según una página del Diario de Centroamérica de 1985, que Don Gerardo conserva para realzar el prestigio de un negocio de cuatro décadas: […] Don Gerardo es uno de los mejores exponentes guatemaltecos del Negocio del Hielo. Lo cual confirmamos con nuestros sentidos y nuestra alma. Nos mostró la especialidad de la casa: Granizada Caribeña con camarones, piña, limón y chile.

¡Grandezas de la Vida! ¡Que grande es pertenecer a esta modesta cosa que es lo humano! Parafraseando a Rosa Montero…

En medio de la brisa de la fuente frente al Palacio Nacional, el vuelo de cientos de palomas y una dulce experiencia continuamos nuestra caminata por la Calle del Mercader… Pueriles o no, hemos reído y hemos soñado nuestras pequeñas grandezas humanas…

Rememoramos y en unas pocas horas hemos sido empapadas de luz celestial a través de lo vivido… Podemos decir mi amiga y yo:

¡Que bello es pertenecer a esta cándida esencia humana!

 Guatemala, 01 de junio de 2013.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s