El ser más libertario del mundo

DIOS LIBERTARIOHace aproximadamente siete meses terminé mis estudios de Licenciatura en Economía en Guatemala, y siendo sincera, tenía muchas metas. “Metas de salones de universidad”, las llamo yo. Metas que había planeado para mi vida, un cronograma perfecto para los próximos dos años, la maestría que para aquel entonces era la mejor, y un trabajo hipotético para sostenerme económicamente. Cerré pénsum, y lo incierto recién empezaba. ¿Qué será de mi vida ahora? Tengo tantos planes para continuar mis estudios de posgrado, ¿Serán los correctos? ¿Estudié la carrera correcta?

Tenía un sueño (aún lo conservo, pero ahora sé que para cumplirlo debo prepararme muchísimo porque no es un juego)… trabajar en una Organización No Gubernamental en comunidades indígenas de Guatemala. Busqué todos los empleos posibles en ONGs guatemaltecas, encontré muchos términos de referencias para los puestos a los cuales apliqué. En ninguno tuve suerte, en su mayoría por no tener experiencia laboral. Pero si aprendí algo importante: para trabajar en este tipo de organizaciones sociales, se requieren personas que además de estar comprometidas con la misión social deban aportar con conocimientos empíricos que hayan obtenido en el campo laboral. Ahora me parece lo más acertado. Para aquel entonces, ya me había desesperado de buscar sin tener resultados.

Pero desde luego, Dios trabaja de una manera distinta, y Él sabe cuál es el camino. Claro que lo hice esperar dos meses, antes de aceptar el trabajo que tenía para mí. Alguien me dijo: Dios es el ser más libertario de este mundo (y por supuesto no fue una persona ideológicamente empedernida, fue más bien una persona cristiana confesa y por convicción). No pudo compartirme un pensamiento más acertado.

Él me dio la libertad de decidir, mi decisión tardó dos meses en llegar, pero me aceptó hacerlo esperar. En febrero de 2015 empecé a trabajar en una empresa privada, y la pruebas vinieron, tanto profesional como personalmente. Muchas veces me preguntaba si era eso lo que realmente quería para mi vida, a veces no tenía ganas de llegar a la oficina porque me sentía desanimada, y muchas otras, busqué otros trabajos. No me voy a hacer la mártir, porque no es esa mi intención, mi objetivo al escribir esto sea compartirle a mis pocos lectores que Dios, el ser más libertario, SIEMPRE quiere lo mejor para cada uno de nosotros. Lo anterior suena a cliché, pero resulta que es la única verdad que yo tengo para mis dudas. Sin embargo, no niego que a veces me cuesta supremamente mantenerme firme en la Fe, es más, mi fe no podría mover ni siquiera el átomo más íngrimo del grano más pequeño de arena. Pero aún así, Él está allí, sin obligarme y con una gran sonrisa que no sé cómo sé que la tiene, pero la tiene.

Después de casi cuatro meses, las dudas profesionales, personales, y emocionales se transformaron… La educación es un tema social que lo llevó en el corazón y considero que si bien, no es la panacea para los problemas cancerígenos de nuestros países, es una de las medicinas más efectivas para tratarlos. Un proyecto de un tipo de educación que en mi vida había escuchado ha empezado a estudiarse en el ámbito laboral en el que me desenvuelvo: educación continua con impacto social. Y estoy realmente extasiada de involucrarme en él, agradecida del cúmulo de aprendizaje que he recibido y por las increíbles personas que he conocido. ¡Pienso que Dios tiene un ingenio bárbaro! imposible no verlo, no escucharlo, y no sentirlo. Sin embargo, aclaro nuevamente que en la mayoría de ocasiones es tan posible lo imposible.

Una amiga en medio de una charla de café me dijo: A veces no tienes que decirle una inmensa oración, con dos palabras que salgan de tu corazón con un poquito de Fe, basta. Opino que creyente o no creyente, en algún momento el ser humano ingresa en un estado de armonía espiritual donde va descubriendo que todo en su vida ha tenido un propósito (y casi siempre ha aprendido más de lo peor).

No pretendo ser un ejemplo contando mi pequeña historia (puesto que estoy a años luz de serlo), como sé que tampoco estoy en mi mejor momento espiritualmente cristiano, más sin embargo, no voy a desvirtuar al libertario más grande de toda la historia de la humanidad: Dios, que a pesar del amor rebosante por cada uno de nosotros, nos deja ser libres hasta el último momento.

* Imagen de modernhepburn.tumblr.com

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s